Cuentos fantásticos argentinos del siglo XIX Tomo 4 // Carlos Abraham

360 p., 16 x 23 cm, rústica / Literatura fantástica / Ediciones CICCUS, CABA, 2016.

ISBN: 9789876937054

Las apariciones sobrenaturales, el mundo onírico, la distorsión mental causada por la locura, los parásitos artificiales del alcohol y de las drogas, los estados febriles, las obsesiones y monomanías, poblaron el imaginario decimonónico argentino y, consiguientemente, fueron el tema de muchos de nuestros primeros relatos fantásticos. Este cuarto volumen incluye muchos relatos en esta línea, como Fantasía nocturna (1889) de Martín García Mérou, Alucinación (1890) de Lucio Mansilla y ¡Loca! (1894) de Segundo Villafañe, que elaboran narrativamente dichos tópicos. Son textos que revelan la influencia de Hoffmann, de Poe y de Flammarion, y reflejan el interés que en pleno período positivista se tenía hacia los estados anómalos de la conciencia. Paralelamente, abundaban los relatos de ciencia ficción. Se han incluído El centenario (1897) de Paul Groussac, que presenta un viaje hipnótico al Buenos Aires del porvenir, Erné (1894) de Damián Menéndez, que narra la visita a la Luna por parte por parte de un grupo de aventureros argentinos y el proyecto de su colonización, y El ojo del sabio (1900) de Juan Carlos Goyri, sobre los oscuros experimentos de un excéntrico científico.

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$38.500,00
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Cuentos fantásticos argentinos del siglo XIX Tomo 4 // Carlos Abraham

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ISBN: 9789876937054

Las apariciones sobrenaturales, el mundo onírico, la distorsión mental causada por la locura, los parásitos artificiales del alcohol y de las drogas, los estados febriles, las obsesiones y monomanías, poblaron el imaginario decimonónico argentino y, consiguientemente, fueron el tema de muchos de nuestros primeros relatos fantásticos. Este cuarto volumen incluye muchos relatos en esta línea, como Fantasía nocturna (1889) de Martín García Mérou, Alucinación (1890) de Lucio Mansilla y ¡Loca! (1894) de Segundo Villafañe, que elaboran narrativamente dichos tópicos. Son textos que revelan la influencia de Hoffmann, de Poe y de Flammarion, y reflejan el interés que en pleno período positivista se tenía hacia los estados anómalos de la conciencia. Paralelamente, abundaban los relatos de ciencia ficción. Se han incluído El centenario (1897) de Paul Groussac, que presenta un viaje hipnótico al Buenos Aires del porvenir, Erné (1894) de Damián Menéndez, que narra la visita a la Luna por parte por parte de un grupo de aventureros argentinos y el proyecto de su colonización, y El ojo del sabio (1900) de Juan Carlos Goyri, sobre los oscuros experimentos de un excéntrico científico.